Este artículo me recuerda al anuncio de Si tú lees, ellos leen. Aunque es muy divertido leer, es un actitud que tenemos que inculcar a los niños y son los padres quienes tienen la mayor parte de la responsabilidad. Más incluso que los profesores pues, son ellos los encargados como dice Luisa Mora en su artículo, los que tienen que acompañar a los pequeños en su camino a convertirse en lectores
Está claro que en un hogar lector hay más posibilidades de desarrollar un hábito de lectura en los niños que en los que no existe la posibilidad de coger un cuento, una novela o un libro para su edad. También estoy de acuerdo con la autora en que Walt Disney, por más que sea famoso, es un recurso que no sólo habría que evitar en los libros sino también en el cine ya que los valores de machismo, desigualdad y su hakuna matata (no te enfrentes a los problemas y huye que no pasa nada) no son muy recomendables para los niños.
Para que todo esto pase es esencial que los padres y madres tengan una actitud reflexiva, abierta y responsable hacia la compra de los libros, cuidando la edad de sus hijos y a quién va dirigido el libro y mirando hacia un futuro en el que si queremos un hijo lector, es ahora, cuando es pequeño, cuando tenemos que forjarlo.
Creo esencial el cuidar este tema y aconsejaría a todos los padres seguir una guía como la que nos propone la autora diviendo los libros en:
- bebés hasta 18 meses
- 18 meses -3 años
- 3 a 5
Me gustaría incidir en que creo que si utilizamos la prelectura, cuando llegue el momento de leer, al niño le costará menos.De todos los libros que propone la autora me gustaría destacar los libros de Babette Cole, perfectos para tratar temas tanto en la primera infancia como ya un poco mayores un tanto escabrosos como el sexo o la muerte. Entre estos hay uno que me encanta que se llama Mamá ha puesto un huevo o cómo se hacen los niños.
También destacar Dónde viven los monstruos, un libro de Maurice Sendak con el que crecí. Siempre recordaré lo mucho que me gustaba el pijama de Max. Como curiosidad decir que aunque en el artículo aparece una edición de 1986, el libro original se escribió en 1963. Todo un clásico monstruoso.

Muy bien.
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